Paraguay: Rumbo a 2026
Paraguay returns to the Mundial armed with South America's most underrated football tradition: brutal defending, clinical counterattacks, and the famous Guara
Publicado: June 5, 2026

Selección Nacional de Paraguay: La Garra Guaraní
La selección nacional de Paraguay, conocida como "La Albirroja" o "Los Guaraníes", es una de las selecciones más respetadas del fútbol sudamericano. Sin el glamour de Brasil o Argentina, sin la historia de Uruguay, Paraguay ha construido su identidad futbolística sobre la base de la garra, la disciplina defensiva y una capacidad notable para competir —y frecuentemente sorprender— a potencias mucho más pobladas y mediáticas.
FUNDAMENTOS HISTÓRICOS
El fútbol llegó a Paraguay a finales del siglo XIX, traído por inmigrantes europeos y comerciantes que recorrían el Río de la Plata. La Asociación Paraguaya de Fútbol se fundó en 1906, y la selección debutó en competición internacional en los años veinte. Paraguay fue uno de los miembros fundadores de la CONMEBOL y participó en el primer Mundial de Uruguay 1930.
La primera participación mundialista paraguaya fue modesta, pero sentó las bases. Paraguay regresó a los mundiales en 1950 y 1958, aunque sin lograr superar la fase de grupos. La verdadera emergencia de Paraguay como potencia regional llegó en los años noventa y principios de los 2000, con clasificaciones consecutivas para Francia 1998, Corea y Japón 2002 y Alemania 2006, todas ellas alcanzando los octavos de final.
LA ERA DE ORO
La mejor actuación de Paraguay en una Copa del Mundo ocurrió en Sudáfrica 2010. Bajo la dirección del entrenador argentino Gerardo Martino, La Albirroja alcanzó los cuartos de final por primera vez en su historia. Paraguay defendió con una ferocidad que se convirtió en su seña de identidad, eliminando a Japón en penaltis en octavos tras un 0-0. En cuartos, España —futura campeona— solo pudo vencer por 1-0 con un gol de David Villa. Paraguay rozó la semifinal y se ganó el respeto universal.
La Copa América también ha sido testigo del carácter competitivo paraguayo. Paraguay ha conquistado el torneo en dos ocasiones (1953 y 1979) y ha sido subcampeón en seis ediciones, demostrando una consistencia que trasciende generaciones.
LEYENDAS DE LA ALBIRROJA
José Luis Chilavert es, sin lugar a dudas, el futbolista paraguayo más icónico de la historia. Portero, capitán y lanzador de faltas y penaltis, Chilavert anotó 67 goles en su carrera profesional, un récord para un portero. Su personalidad arrolladora y su liderazgo desde la portería transformaron a Paraguay en un rival temible. Chilavert fue tres veces elegido mejor portero del mundo por la IFFHS, y su presencia en los mundiales de 1998 y 2002 lo consolidó como leyenda.
Roque Santa Cruz fue la estrella ofensiva de la generación dorada. Su imponente físico y su capacidad goleadora en el Bayern Múnich, el Blackburn Rovers y el Málaga lo convirtieron en el delantero paraguayo más exitoso en Europa. Carlos Gamarra, capitán histórico y defensor de una sobriedad excepcional, fue el pilar de la defensa durante más de una década.
Julio César Romero, "Romerito", es considerado por muchos el mejor jugador paraguayo de la historia. Su talento en el Fluminense brasileño y su liderazgo en la Copa América de 1979 lo elevaron a la categoría de mito. Fue elegido Futbolista Sudamericano del Año en 1985.
ERA MODERNA
El fútbol paraguayo atraviesa un período de renovación. Las nuevas generaciones, lideradas por talentos como Miguel Almirón —que brilló en el Atlanta United y el Newcastle United— y Julio Enciso, la joven promesa del Brighton en la Premier League, representan la evolución del futbolista paraguayo: mantiene la garra tradicional pero añade técnica y velocidad.
La liga paraguaya, dominada por Olimpia, Cerro Porteño y Libertad, sigue siendo un semillero de talento que nutre las selecciones juveniles. Paraguay se ha destacado históricamente en torneos juveniles sudamericanos, reflejando una capacidad de formación que compensa las limitaciones demográficas del país.
FÚTBOL Y CULTURA
En Paraguay, el fútbol es el deporte rey indiscutible. Los clásicos entre Olimpia y Cerro Porteño paralizan Asunción y movilizan pasiones que atraviesan clases sociales y generaciones. La Albirroja es uno de los pocos símbolos que unifica a un país con profundas divisiones políticas y sociales.
La garra guaraní es más que un eslogan: es una filosofía de juego y de vida. Representa la capacidad de competir contra adversarios más dotados mediante el esfuerzo, la organización y el orgullo nacional. Los paraguayos no se rinden nunca, y esa actitud ha convertido a su selección en uno de los rivales más incómodos del fútbol sudamericano.
EL CAMINO POR DELANTE
Paraguay afronta la clasificación para 2026 con la esperanza de recuperar su lugar en la élite mundialista. Con una nueva generación de talentos que combina la experiencia europea de Almirón con la frescura de Enciso, La Albirroja aspira a volver a competir al máximo nivel.
El fútbol paraguayo nunca ha necesitado los reflectores para brillar. Su luz es la de la resistencia, la del que pelea cada balón como si fuera el último. Y en 2026, los Guaraníes estarán listos para recordarle al mundo que Paraguay es mucho más que un país pequeño: es una nación con un corazón futbolístico gigante.

